Investigación universitaria en Chile avanza en tecnologías para relaves mineros
Científicos del AMTC de la Universidad de Chile y de la Universidad de Antofagasta presentaron innovaciones para recuperar agua, monitorear depósitos y mitigar riesgos.
En el norte de Chile, donde el agua es tan escasa como la paciencia en un embotellamiento, la ciencia busca cómo exprimir hasta la última gota de los residuos mineros. Durante el seminario «Gestión de Relaves en Contexto de Cambio Climático», realizado el 29 y 30 de octubre en Antofagasta, investigadores del Advanced Mining Technology Center (AMTC) de la Universidad de Chile y la Universidad de Antofagasta expusieron soluciones enfocadas en la recuperación hídrica, la estabilidad física y la prevención de desastres naturales.
Moléculas a la medida y espesamiento
El Dr. Ricardo Jeldres, investigador del AMTC y docente de la Universidad de Antofagasta, presentó avances para mejorar los espesadores, equipos clave para separar el agua de los sólidos. Según explicó, se diseñan nuevas familias de reactivos químicos para aumentar la consolidación de los relaves y liberar el recurso antes de su depósito definitivo.
“Entre las innovaciones presentadas destacan nuevas familias de reactivos químicos capaces de aumentar la consolidación de los relaves, favoreciendo la liberación de agua antes de que los residuos sean depositados. Estas tecnologías también buscan mejorar la estabilidad física de los materiales, contribuyendo a reducir los riesgos asociados a su disposición”, detalló Jeldres. No obstante, el académico advirtió que queda pendiente abaratar los costos de producción de estas moléculas para facilitar su uso a escala industrial.
Monitoreo ante sismos y clima extremo
Por su parte, Rodrigo Cortés, director ejecutivo del AMTC, abordó los sistemas de vigilancia continua frente a amenazas climáticas y sísmicas.
“El monitoreo continuo permite identificar cambios en las condiciones de los relaves, evaluar posibles amenazas y disponer de información para adoptar medidas preventivas antes de que se produzcan situaciones de riesgo. Esta capacidad resulta especialmente relevante en un país como Chile, donde la actividad minera se desarrolla en territorios expuestos a terremotos, precipitaciones extremas y otros fenómenos naturales”, afirmó Cortés, remarcando la necesidad de proteger a las comunidades aledañas.
El reto de las faenas abandonadas
El Dr. César Pastén, líder de la línea de investigación Estabilidad de Relaves a Largo Plazo del AMTC, dividió el trabajo en tres frentes: faenas activas, inactivas y abandonadas. “Los primeros representan un desafío debido a que algunos carecen de un responsable conocido, mientras que los depósitos inactivos deben mantener condiciones adecuadas de estabilidad durante largos períodos, muchas veces con sistemas de monitoreo limitados”, indicó Pastén.
Lo que sigue abierto para las universidades y las empresas es transferir estos prototipos de laboratorio hacia la operación a gran escala, integrando controles de drenaje ácido y resistencia sísmica en el terreno.