El trabajo conjunto entre la academia y el sector minero sumó un paso concreto en el ámbito ambiental. La iniciativa encabezada por UC Davis Chile, junto con el respaldo financiero de Anglo American y la estatal Codelco, activó una estación de monitoreo en el Campus San Joaquín de la Pontificia Universidad Católica de Chile. El objetivo central apunta a identificar con exactitud científica el origen del material particulado y entender qué elementos componen el aire que se respira en la zona central.
La alianza entre investigación académica e industria
El proyecto reúne al Air Quality Research Center de la Universidad de California, Davis, la Pontificia Universidad Católica de Chile y cuenta con el respaldo del Ministerio del Medio Ambiente. Esta estructura académica integrará una red de tres estaciones del sistema IMPROVE instaladas en el país: dos ubicadas en la Región Metropolitana y una en la localidad de Coya, en la Región de O’Higgins. Medir no suele ser la parte más divertida de la ciencia, pero sin termómetro nadie sabe si hay fiebre.
Durante un plazo de cinco años, los equipos registrarán mediciones de material particulado MP2,5 y MP10 para desglosar sus componentes químicos. Además del uso local, las mediciones científicas aportarán datos a la misión satelital MAIA de la NASA, centrada en estudiar los efectos de la polución en la salud pública, según detalla la información del programa.
El impacto técnico en la toma de decisiones
El subsecretario de Medio Ambiente, José Ignacio Vial, señaló que la capital chilena actualiza su Plan de Descontaminación, un proceso que requiere precisar las fuentes emisoras. Por su parte, el académico de la Escuela de Ingeniería UC e investigador principal de la iniciativa, Cristóbal de la Maza, explicó que los datos ayudarán a revisar el impacto de medidas vigentes, como el recambio de calefactores, la electrificación del transporte público y las exigencias de emisión para las industrias.
En esa línea, Juan Pablo Schaeffer, vicepresidente de Asuntos Corporativos y Sustentabilidad de Anglo American, vinculó esta colaboración con el recambio de más de 57 mil estufas a leña promovido por la compañía. A su vez, Damián Oyarzún, director corporativo de Planificación y Estrategia Ambiental de Codelco, remarcó la utilidad del esfuerzo conjunto entre empresas y centros de estudio para la gestión del sector.
Datos abiertos para la formación y las políticas públicas
Para los profesionales en formación y la comunidad científica, el valor de este despliegue radica en la apertura del conocimiento. La investigación incluirá un componente de ciencia ciudadana y dispondrá de una plataforma de datos abierta para que investigadores, autoridades y comunidades analicen los resultados, fortaleciendo el desarrollo técnico local frente a los retos de la calidad ambiental.